Ayer, 8 de abril, fue EL GRAN DÍA, el día en el que por fin pude poner nombre a mi destino durante (al menos) los próximos 4 años. A los que no entendéis lo que quiero decir con esto, me explico, ayer fue el día en el que todos los biólogos (con plaza) fuimos convocados en el Ministerio de Sanidad para ELEGIR NUESTRO DESTINO. Y como este blog nace con el objetivo de que los BIRes futuros tengáis un poco de información, os voy a contar cómo ha ido todo para os podáis hacer una idea de cómo va el asunto.

Aunque habíamos sido convocados a las 17:00, y como a mi no me va mucho eso de apurar el horario al máximo, me planté en la puerta del ministerio a eso de las 16:30. Había ya alguna gente esperando y otra llegaba poco a poco. Entre tanto esperar pues lo típico, hablas con la gente, compartes impresiones, etc. En definitiva hacer que pase esa maldita media hora cuanto antes, mejor.

Vía: Taringa

A las 17:00 apareció alguien en la puerta del ministerio y nos hizo pasar a una entrada donde una señora muy maja (léase con ironía) estuvo unos 10 minutos explicándonos varias cosas sobre cómo iba a transcurrir el acto. Pasado ese tiempo y con unos nervios que aumentaban por segundos nos dirigimos a un salón de actos donde nos colocaron a todos en orden. Una vez allí el tiempo pasa muy deprisa (o al menos a mí me lo pareció). Cuando te quieres dar cuenta estás frente a un ordenador en el que aparece la plaza que quieres (o no, eso según cada uno) y te preguntan si estás de acuerdo con la misma. Si lo estás pues no tienes más que pultar la tecla “intro” y…ya está, sí así de rápido, te despiden (sin palmadita en el hombro ni nada, no os creáis tan importantes) y sales a un pasillo donde un señor un poco más amable que la primera te da un papelito (que no puedes perder bajo ningún concepto puesto que lo tendrás que entregar en el hospital) donde sale reflejada la plaza que has elegido.

Vía: Mundo52.com

Y ahí acaba todo, sales a la calle y te encuentras con la segunda parte del día (porque no todo iban a ser nervios): conocer a otros compañeros de fatigas, hablar con ellos y…¡¡cañas!! En mi caso estuve con gente super maja con los que hablé de todo un poco.  De esa reunión también ha surgido algo muy importante, una posible colaboración en este humilde blog por parte de otros residentes de distintas especilidades. Así que como podréis imaginar, estoy muy contento por ese lado (y por el otro también ya que voy a empezar mi residencia en el sitio que quiero).

Bueno, pues así acabó un día inolvidable en el que nervios, miedos, y risas se mezclaron perfectamente en el inicio de un camino fantástico llamado RESIDENCIA.

PD: Me gustaría decir que, aunque todos me parecieron muy simpáticos, me quedo con muy buen recuerdo de dos personas en especial, Nitros y Lymnaea.

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